Prueba Racing del Renault RS01

Empezamos en E2P a publicar pruebas de coches, que en muchos casos no están al alcance de muchos. Este es el caso del Renault RS01, el arma que la marca francesa ha creado para entrenar pilotos para el DTM y convertirse en la monomarca más rápida del mundo. Estos dos argumentos suenan cada ver que oyes hablar de este coche. Renault nos invitó a probarlo, porque mis pilotos están seriamente considerando participar en este campeonato, y mi opinión sobre el coche les es muy interesante, por lo que os dejo con la prueba del coche que esta revolucionando el mundo de los GT.

Renault es posible mente la marca que más involucración tiene en el automovilismo mundial, no solo tiene copas mono marca por el mundo, sino que además quiere ser la punta de lanza en la formación de pilotos a todos los niveles, siendo su objetivo que si tu eres un gran piloto, en algún momento de tu vida has pilotado un Renault.

La copa Megane Trophy se estaba quedando antigua, con un coche demasiado lento y antiguo, por lo que han creado el RS01 para sustituirlo, con el objetivo de ser un punto cercano a un DTM y ser por lo tanto paso obligado para los pilotos que quieran optar a LeMans, prototipos o DTM.

 

El verano pasado Renault nos ofreció un día de test en el coche, en el que al estilo de la marca nos ofreció todas las comodidades e información.

Lo primero es lógicamente explicarte los mandos del coche, construido sobre un mono casco de carbono, la posición de conducción es perfecta, muy parecida a la de un prototipo, con suficiente visión al exterior. llama la atención que el volante ya no es redondo, si se van a volante de monoplaza que solo tiene una posición de las manos, al ser regulable, lo pones donde quieres.

Pero… ¿donde está el embrague?

El volante está precedido por tres mandos de regulación que son el corazón del coche, el control de tracción, el ABS y el mapa de acelerador, que regula como reacciona el motor con el movimiento del pedal del gas, es decir, si quieres que el 50% de pedal equivalga al 50% de apertura de mariposa o si por el contrario quieres que ese porcentaje varía, consiguiendo que el coche sea más o menos sensible a la primera aplicación de gas.

Con estos tres mandos regulas lo que va a ser el comportamiento del coche y estarlos regulando es la clave de poder llegar a unos buenos tiempos.

El dashboard es estilo F1, una pantalla donde tienes toda la información perfectamente organizada. Luces de cambio arriba, temperaturas a los lados y presidiendo la marcha en la que vas. Los botones son de un azul galactico muy bonito que le da un toque muy moderno.

Llama mucho la atención que no hay pedal de embrague, ni siquiera lo hay en el volante… El ingeniero me explicó que el arranque del coche se hace por embrague centrífugo,

hasta que a determinada velocidad “engancha” y ya estas en pleno control de las revoluciones, para entendernos, “como en un vespino…” (Este último comentario no pareció gustarle mucho al ingeniero)

La sensación de arrancar es muy extraña, ya que pones primera, aceleras y las revoluciones se mantienen constantes mientras el coche adquiere velocidad poco a poco, hasta que de rrepente “clanc” y ya es 100% tuyo.

La primera sensación al volante es preocupante, ya que sorprende la dirección de formula que tiene, absolutamente directa a diferencia de cualquier GT, con lo que comprendes que no sea necesario un volante redondo.

La primera vuelta es también preocupante, ya que todo en el coche se parece mucho a un prototipo, alejándose mucho de un GT. ves como el coche va “dando saltitos” por la pista con cualquier bache y a baja velocidad no tiene ningún tipo de movimiento la carrocería, con lo que no sientes en absoluto nada de lo que hace. en este punto pensé que sería mucho más parecido a un monoplaza de lo que había previsto, y que sacar un buen crono en el, de manos de un piloto que hace GT hace años sería realmente dificil.

El motor que tiene arigen Nissan GTR es un gran motor, pero no es tan impresionante como el de un Aston Martin GT3 o el archiconocido LS7 que montan por ejemplo los Mosler, con lo que no pone en aprietos al coche. Es un motor Turbo, pero realmente ya no existe ninguna dificultad en que sea así. Los motores turbo funcionan con total suavidad y la famosa “patada” ya no es un factor, pudiendo usar el motor a tu antojo.

Tras unas vueltas fui metiendo velocidad y buscando los límites del coche. El coche empezaba a sentirlo y fui con comodidad sintiendo la adherencia sin demasiada dificultad, ni la rigidez, ni la dirección tan directa eran ya un problema y empezaba a disfrutar y a buscar un tiempo decente. La referencia con la que contaba en Barcelona es la del Mosler, en el que recientemente había rodado, y de inmediato pude disfrutar las diferencias a favor de este coche. La carga aerodinámica es como el doble y la puedes sentir perfectamente, el paso por curva media y lenta es bueno, pero en rápida es increíble, realmente en otro nivel diferente a un GT. Curvas como la última en Barcelona son claramente a fondo, cuando en un GT tienes dificultades.

Muuuuucha aerodinamica y frenos, la clave del coche.

Donde está la diferencia más notable es en los frenos, al ser de carbono y contar con tanta carga, el frenado es el que se utiliza en un Formula, con toda tu fuerza al principio, para luego ir quitando presión. El coche tiene solo dos pedales , con lo que la pierna Izquierda hace un gran trabajo, y no importa donde frenase an las primeras 10 vueltas, siempre me quedaba corto… tuve que pararme a ver telemetría para encontrar el punto de frenada correcto.

Los controles del volante funcionan a la perfección y notas con cada “clic” las diferencias que produce en su comportamiento. Según el coche varía, has de ir acomodando el ABS y el control de tracción para sacar el máximo partido de la adherencia y no dejar que el coche te frene. El control de mapa de acelerador es ya una cuestión más de estilo de conducción y gustos, y asi me lo confirmaron contando que hay pilotos punteros que usan mapas completamente diferentes.

En 15 vueltas pude rodar 5 segundos más rápido que el record del Mosler, lo que es realmente impresionante y confirma lo que Renault busca, que es un DTM a precio de GT.

Gracias Renault por el test, por hacer un coche así y por ayudar al automovilismo en la base con cosas como la copa Clio y en en tope de la pirámide con coches como el RS01.

Os dejo un vídeo que cuenta la creación y detalles del coche: